lunes, 13 de julio de 2009

Poco


Poco. Ricard Castells. Ediciones Sins entido. Rústica. Dos tomos. 48 págs c/u. Color.

Entre la bruma de una mañana una niña te despierta. Estás en un descampado. Te conoce. Te pregunta si estás borracho. No lo estás. Aturdido te incorporas. No recuerdas nada. Te dice que eres un vampiro. No la crees. Te dice que te lo va a demostrar. Saca una pistola. Te pega un tiro. Caes desplomado al suelo. Te levantas como si nada. Ves, eres un vampiro, te dice. Te quedas mirándola. “¡Podías haberme matado!”, le contestas indignado. Ricard Castells (Barcelona 1955-2002) es un autor de una imaginación extraordinaria. Toda su trayectoria ha estado marcada por el riesgo de sus propuestas y una coherencia estética a la que siempre fue fiel. Empezó su andadura en títulos comerciales a primeros de la década de los setenta como Dossier Negro, Terror Gráfico o Zombie. No mucho después comenzó la búsqueda de su voz personal. A partir del año 1981 trabajó en “Ecuador”, obra de largo recorrido que le ocupó cuatro años y que le llevó a encontrarse con esa voz tan perseguida y a la que a partir de ese momento elaboró y dotó de un andamiaje personal. Luchó por ser. Y publicó historias cortas en aquellas revistas y antologías que tuvieron el valor de albergarle. El medio no estaba preparado para asimilarle. Se adelantó a su tiempo. Castells no cejó. Y tras una lucha titánica. Un editor, Paco Camarasa, fue al rescate de las páginas de una de sus obras. Se publicó en 1998. “Lope de Aguirre, la expiación” fue una conmoción en el medio. Se reconoció como la mejor obra del año por el Salón del cómic de Barcelona y colocó a su autor en el lugar que le correspondía por derecho. Al año siguiente vio la luz Poco. Cuando uno se acerca a estas páginas lo primero que le envuelve es una atmósfera poética que navega en planchas leves rozadas por una acuarela aérea. Ambientada en la Barcelona de 1923 los personajes deambulan por una realidad mágica. La narración es de una delicadeza y una fluidez que desarma. Poco acompaña a la niña. Llegan a casa de su abuela. Cerca hay un faro. Decide quedarse a vivir allí. Es un vampiro sin recuerdos. Desea recuperar su memoria. Iniciará la búsqueda. Verdadera metáfora de la vida de su autor. Ricard Castells nos dejó demasiado pronto. No hubo tiempo de despedidas. Maestro, sus personajes y sus lectores, le esperamos. Regrese.


© Pedro F. Navarro, 2009

(Columna Noveno Arte publicada originalmente en el periódico 30 Días en junio de 2009)

martes, 7 de julio de 2009

Las Ciudades Oscuras III


A través del tiempo

Las ciudades oscuras nos hablan de utopías, de personas que desean transformar todo su entorno en pos de unos ideales un tanto dudosos como la perfección y simetría de una ciudad o el avance de un progreso arrollador que piensa más en su meta que en los propios habitantes de la ciudad, siendo estos relegados a la transformación o en el peor de los casos como ocurrió en la ciudad de Bloossfeldstad al olvido. Hay varias particularidades que hacen sobresalir la serie de las ciudades oscuras y es la posibilidad de poder recorrer un mundo y sus personajes a través del tiempo, apareciendo jóvenes y viendo como van envejeciendo y cruzando las etapas de su vida, libro a libro; del mismo modo que vamos viendo cómo evolucionan y progresan las ciudades. Otra idea de los autores es que cada libro, cada álbum, sea autónomo en su concepción permitiendo la lectura en cualquier orden y no necesitando tener la serie completa para poder disfrutar de un solo libro sea cual fuere; este hecho da la posibilidad de empezar la serie de las ciudades oscuras por cualquier libro e iniciar, como comentábamos al principio del artículo una exploración personalizada de este mundo lo que le otorga a la serie una gran variedad de miradas y de interpretaciones a medida que el lector va sumergiéndose en la lectura de los álbumes. Sin lugar a dudas la serie de Las Ciudades Oscuras es una de las más importantes que se publican en la actualidad y su longevidad recién superado el veinte aniversario no nos hace más que alegrarnos de su gran vitalidad y fuerza. Queda para otro momento el hablar de los innumerables materiales surgidos a raíz de los álbumes como ilustraciones, historias cortas, películas y documentales, discos, objetos, escenografías urbanas y exposiciones relacionadas con este continente tan particular.

Los álbumes: cronología de la serie en Francia

Todas las obras, dibujo de François Schuiten, guión de Benoît Peeters, editadas por Casterman.
• Les Murailles de Samaris, 1983
• La Fiebre d’Urbicande, 1985
• Le Mystêre d’Urbicande, 1985
• L’Archiviste, 1987
• La Tour, 1987
• La route d’Armilia, 1987-1988
• Encyclopédie des transports présents et à venir, 1988
• Le Musée A. Desombres, 1990
• Brüsel, 1992
• L’Echo des Cités, 1993
• Mary La Penchée, 1995
• L’Enfant Penchée, 1996
• Le Guide des Cités, 1996
• L’Ombre d’un Homme, 1999
• L’Etrange cas du Docteur Abraham, 2001
• La Frontière Invisible, Tome I, 2002

Los álbumes: cronología de la serie en España

• Las Murallas de Samaris. Editorial Nueva Frontera, col. Vertigo núm. 9, Madrid, 198?
• La Fiebre de Urbicanda. Editorial Eurocómic, col. Negra núm. 23, Madrid, 198?
• La Torre. Editorial Eurocómic, col. Negra, núm. 26, Madrid, 198?
• El Archivista. Norma Editorial, (Fuera de colección, formato 300x390mm), Barcelona, 1991
• Brüsel. Norma Editorial, col. Las Ciudades Oscuras s/n, Barcelona, 1993
• La Chica Inclinada. Norma Editorial, col. Las Ciudades Oscuras s/n, Barcelona, 1996
• La Sombra de un Hombre. Norma Editorial, col. Las Ciudades Oscuras s/n, Barcelona, 2000
• El Archivista (nueva edición). Norma Editorial, col. Las Ciudades Oscuras s/n, Barcelona, 2001
• La Frontera Invisible, Vol. 1. Norma Editorial, col. Las Ciudades Oscuras s/n, Barcelona, 2002

© Pedro F. Navarro, 2003


(Artículo publicado originalmente en la revista Las Estaciones de Nemo nº25 en la primavera de 2003)

jueves, 2 de julio de 2009

Las Ciudades Oscuras II


El inicio de la serie

Algo más de veinte años han pasado desde la publicación en la mítica revista A Suivre en su número 53 del primer capítulo de la obra Las Murallas de Samaris. Primera colaboración oficial del dibujante François Schuiten y del guionista Benoît Peeters.
Y no podía ser de otro modo sino fruto de una serie de casualidades.
Schuiten y Peeters se conocían desde los doce años cuando asistían juntos a las clases de pintura que impartía el padre del primero, Robert Schuiten. Desde este momento se estableció entre ellos una complicidad en la forma de hacer y ver las cosas que hacía presagiar su futura colaboración. Llegaron incluso a imaginar un revista: Go.
A Suivre rechazó la publicación del libro Aux Medianes de Cymbiola, obra realizada a partes iguales entre Schuiten y Claude Renard1, alegando la revista problemas de índole técnico; este rechazo fue el germen del inicio de la colaboración con Peeters. Schuiten en una entrevista2 comenta las razones por las que decidió colaborar con Peeters: “Amaba la historieta y estaba muy interesado en el medio. Por convicción, porque se había establecido una rara connivencia entre nosotros, sentía que era el colaborador ideal”.
Comenzaron a preparar el proyecto conjunto que sería la propuesta del libro de Las Murallas de Samaris, encontrando lugares comunes, algo nada difícil entre ellos. A Suivre la aceptó rápidamente.

Las formas

Nunca se plantearon la realización de una serie según el modelo clásico. Intentaban con sus propuestas realizar historias interconectadas pero que no tuvieran una continuidad clara. Hubo un momento en que su editor les propuso ubicar los libros publicados bajo un epígrafe común. Aquello supuso una decepción para los autores ya que tenían que abdicar de una manera de ver sus libros más como un abanico de posibilidades cambiantes que como una realidad común.
Todos los libros de la serie de Las Ciudades Oscuras están concebidos con una forma determinada y distinta, así podemos encontrar desde un relato mítico y fundacional como La Torre, a un diario de viaje en dirigible en La route d’Armilia, pasando por un formato de periódico en L’Echo des cités, o el equivalente a un atlas geográfico e histórico en Le guide des cités.
Pese a las formas, quizás un tanto extravagantes, miradas desde un exterior, los autores intentan por todos los medios no caer en repeticiones queriendo sorprender al lector con propuestas diferentes.
El concepto narrativo sí tiene una cierta repetición de moldes siendo siempre la propuesta de un viaje, interior o físico, el desencadenante de la acción lanzando hacia delante con un ritmo calculado la historieta, y no dejando acabar la obra más que con el final del viaje iniciado. El personaje principal siempre se ve arrastrado contra su voluntad al viaje que no prevé y que inicia debido a ciertos imprevistos; durante su viaje se encontrará irremediablemente con una mujer que le provocará una atracción inexorable. Este esquema se cumple en casi todas las obras. La chica inclinada, es el álbum que invierte el esquema, creando una situación atípica para el inicio de una búsqueda por parte de la protagonista Mary Von Rathen siendo en esta ocasión un personaje femenino quien debe iniciar el viaje, más una huida, encontrando un personaje masculino decisivo en su vida.

Todo un mundo: un intento de cronología

El año cero de las ciudades oscuras marca el inicio de la construcción de su primera utopía: La Torre.
Hacia el año 450, Giovanni Battista, mantenedor de la Torre, no podrá arreglar los desperfectos del sector que le ha sido encargado debido a la escasez de materiales para realizar las reparaciones, comenzará así el primer viaje mítico hacia la base de la Torre.
Es el año 696 decisivo para comprender la verdadera cronología que envuelve todos los álbumes de las ciudades oscuras hasta el presente aproximado del año 769. Es en este año cuando hasta el Consejo de la ciudad de Xhystos llegan rumores extraños sobre la ciudad de Samaris, y deciden enviar a un joven oficial para investigar, Franz Bauer. Su viaje durará nada menos que dieciocho años, lapso temporal impredecible para su protagonista, hasta el año 714 en el que regresará a Xhystos encontrándose con un joven Eugen Robick, uno de los personajes fundamentales de la serie.
En el año 719 se crea el periódico L’Echo des Cités, editado en diversos idiomas y con el compromiso de llegar a todas las ciudades del continente oscuro. No mucho después, un joven secretario de redacción, Stanislas Sainclair será nombrado redactor jefe dando un nuevo impulso al rotativo gracias a la incorporación del color.
A partir de este momento acontecimientos singulares se sucederán uno tras otro, fascinantes e improbables. Como la aparición en la ciudad de Samarodrive del Capitán Nemo –o quizás como algunos de los testigos afirmaban fuera el escritor Julio Verne caracterizado como su personaje más querido. –, o los hechos y hallazgos de personajes variopintos como el inventor Axel Wappendorf, o el aventurero y fotógrafo Michel Ardan, o narraciones tan bellas como el viaje del huérfano Bogdam atravesando parte del continente, sin ningún medio, rumbo a La Ciudad del Libro ubicada en las cercanías de Brüsel.
El año 735 es otra fecha importante, en unas obras en la ciudad de Urbicanda se encuentra un cubo de apariencia inocua que será llevado al despacho del Urbatecto de la ciudad que no es otro que Eugen Robick. Las repercusiones de este hallazgo sacudirán todos los estamentos de la ciudad, y del continente oscuro.
Inspirándose en las reformas estructurales de algunas ciudades, Brüsel iniciará su total reconstrucción hacia el año 745-746, con inesperadas consecuencias, nos encontraremos con viejos conocidos como Axel Wappendorf o el propio Eugen Robick. El inicio de este álbum trae a la memoria un texto de Franz Kafka, El Castillo.
En este mismo año se producirá uan avería importante en la regla del tiempo, un viaje en dirigible a través de las ciudades intentará poner solución a este hecho sin precedentes.
Al año siguiente la familia Von Rathen viaja a Alaxis produciéndose en una atracción de la ciudad un efecto secundario sobre la hija, Mary, dejándola inclinada. Comenzará para ella una huida de varios años a la búsqueda de una solución que culminará en el año 751 en el Mont Michelson.
En el 750 se produce un descubrimiento que pondrá en duda el propio relato fundador de la Torre, el descubrimiento en el paraje de Marahuaca, en el desierto de los Somonitas, de un mastaba que data de tiempos anteriores a la propia Torre, su descubridor Benedickt Loderer avisará enseguida a Michel Ardan comenzando juntos la exploración de la tumba.
En el 755 se producirá en Pahry el lamentable suceso del doctor Abraham.
Siete años más tarde en el 762 se producirá el cierre del periódico L’Echo des Cités, unos meses después aparecerá uno nuevo de la mano de Michel Ardan, La Lumiere.
Esta pequeña cronología tan sólo quiere aportar una sesgada visión de los acontecimientos más reseñables, siendo multitud los pequeños detalles, noticias y sucesos que dejo sin mencionar.



1. François Schuiten, Claude Renard. Cymbiola. Editorial Eurocómic, col. Negra, núm. 17, Madrid, 198?.
2. Dossier Schuiten. BFB Editions, col. Les Dossiers de DBD núm. 6, París, 2002.


(Continuará...)

© Pedro F. Navarro, 2003


(Artículo publicado originalmente en la revista Las Estaciones de Nemo nº25 en la primavera de 2003)

jueves, 25 de junio de 2009

Las Ciudades Oscuras I


Tras la aparición de mi primer artículo en Yellow Kidd en septiembre de 2002. El redactor jefe de la revista Las Estaciones de Nemo, Javier Riva, me propuso colaborar con un artículo en su siguiente número. No podía creérmelo. Sentí que estaba preso de un sueño. Solicité escribirlo sobre Las Ciudades Oscuras de Schuiten y Peeters. Lo aceptaron. Y así nació este extenso texto sobre uno de los mundos míticos por excelencia de la historieta europea, aún por descubrir en su totalidad en nuestro país. No acabaron las sorpresas. Cuando apareció el número 25 de Las Estaciones de Nemo la portada estaba dedicada a mi artículo. Me sentí como en casa y allí estuve hasta el final. Espero que lo disfruten.


Las Ciudades Oscuras

Franz Bauer cruza la Puerta B, Eugen Robick se duerme en su despacho, Isidoro Louis abre incrédulo otro libro, Giovanni Battista recoge sus cosas, Ferdinand Robar desea ver ocultarse el sol en el Bosque de Megara, Constant Hables grita desde una ventanilla mientras Tina Tonero le escucha, Stanislas Sainclair abre un nuevo camino en su periódico, Mary Von Rathen levanta los brazos, Albert Chamisso despierta sobresaltado, Roland de Cremer otea el horizonte…

¿Mito o realidad? El reflejo y los exploradores

Debemos partir de una duda razonable sobre la existencia o no de las ciudades oscuras. Hay tantos argumentos a favor como en contra. Un planeta no lejano al nuestro es lo que llamamos “las ciudades oscuras”, “el continente de las ciudades oscuras”, o simplemente “el otro mundo”. No sabemos dónde se encuentra, ni tampoco la distancia que nos separa. Sí sabemos que nuestro satélita, la luna, se manifiesta de forma pareja en ambos mundos por lo que pensamos que una cercanía no es una idea tan descabellada, y sí plausible. Hay hipótesis, no podemos obviarlas, que nos dicen que ambos planetas pueden sufrir una especie de eclipse perpetuo, ya que desde las ciudades oscuras no se ve la Tierra y viceversa. Explicaciones, tantas como queramos dar; Schuiten y Peeters en el libro La Guía de las Ciudades (Le guide des cités) apuntan: “Curvatura del espacio, falla temporal, universos engastados: todas estas hipótesis son demasiado insuficientes para llegar a comprender de manera satisfactoria cómo están unidos los dos planetas” ¿Quizás sea un reflejo distorsionado de nuestras ambiciones? Al acercarnos a este mundo debemos hacerlo desde las perspectiva de un “explorador” en el sentido más estricto del término. Schuiten y Peeters los autores del libro anteriormente mencionado nos hablan del problema cartográfico indicándonos que cada ciudad, durante decenios, ha pensado ser el centro de su mundo (¿vanidad?, ¿reflejo de las teorías de nuestro planeta?), y sus mapas siempre han sido confeccionados con esta premisa, ahora podemos decir que una parte del mundo de las ciudades oscuras está explorado, pero la parte más extensa sigue siendo un misterio para todos. Existen en estos momentos varias cartas geográficas bastante precisas, aunque las dudas nos siguen asaltando. No menos inquietante es el problema histórico, pensemos que su presente es el del “año”, tomemos los términos con reservas, 769 aproximadamente. Su año cero se determina con un acontecimiento básico: el inicio de la construcción de La Torre. ¿A qué año de nuestra cronología sería equivalente?, es imposible determinarlo. Anteriormente a La Torre, ¿qué civilización había, si la hubo?... Las ciudades más importantes de este mundo son, por orden alfabético: Alaxis, Armilia, Blossfeldstad, Brüsel, Calvani, Mylos, Parí, Sodrovno-Voldachie (La), Urbicande, Xhystos. Sigamos con la teoría del reflejo y démonos cuenta del parecido de estas ciudades de nuestro mundo, ¿Brüsel sería el reflejo de Bruselas?, ¿Parí sería el reflejo de París? Las ciudades oscuras, podríamos decir, que existen, que no son creación de nadie, y menos aún de Schuiten y Peeters. Ellos nos dicen con claridad: “contrariamente a una de las leyendas más extendidas, no somos los inventores de las ciudades oscuras ni tampoco los primeros en evocarlas”. Debemos entender a los autores como dos exploradores que han encontrado la manera de poder atravesar la “barrera” que ambos mundos separa. ¿Cómo lo han hecho?, ese es uno de los misterios. Existen “pasajes” que llevan de un mundo al otro. ¿Dónde se encuentran? ¿Cómo se utilizan? Schuiten y Peeters nos cuentan cómo comenzó todo, fue un domingo del año 1980 durante una visita al Palacio de la Justicia de Bruselas –obra de un enigmático arquitecto, Joseph Poelaert, del cual se conservan sólo rarísimos datos acerca de su vida, y grandes lagunas, como por ejemplo el paradero de los planos del inmenso palacio, o cómo fue posible que con un mínimo currículo consiguiera hacerse con un encargo como el del palacio. – en una de sus salas hallaron por azar lo que más tarde llamarían “pasaje” que les condujo a un mundo desconocido, el continente de las ciudades oscuras. A su regreso tuvieron la necesidad de escribir sobre “el otro mundo” utilizando el medio que mejor conocían: la historieta. Aseguran incluso el haber tenido contacto postal con una habitante de la ciudad de Mylos: Mary Von Rathen.

(Continuará...)

© Pedro F. Navarro, 2003


(Artículo publicado originalmente en la revista Las Estaciones de Nemo nº25 en la primavera de 2003)

lunes, 8 de junio de 2009

Tras el Saló


Este año las sensaciones han sido encontradas. El viernes el Saló empezó como El Imperio Contraataca. Ciertas esperanzas se iban truncando. Quizás albergué demasiada expectación. Y las ganas que uno siempre tiene no se vieron desbordadas como otros años. El Saló lo sentí más breve, con menos stands, menos librerías, menos editoriales, y las exposiciones un tanto ligeras de contenido. La crisis se hace notar en todos los ámbitos.
La mejor exposición fue, sin duda, la dedicada a Alex Raymond. Pocas planchas sí, aunque de una calidad insuperable. Una ventana a los años 30 del siglo pasado que nos demuestra que la sorpresa y la fascinación de su publicación no han disminuido más de seis décadas después. En el blog La Canción de Tristan pueden encontrar unas magníficas fotos de esta muestra, pinchen aquí.

El sábado todo se recondujo. Ya les explicaré más adelante. La gente comenzó a llegar, y en ciertos stands encontré algunos jugosos cómics que se me resistían. Se produjeron dos encuentros favorables. Uno estaba programado y el otro me tomó por sorpresa. Después, unas cervezas con los amigos donde se habló de proyectos, de próximos tebeos por aparecer, de ilusiones y esperanzas. Y como final inesperado, un cómic difícil de encontrar, al menos por tierras alicantinas, me fue regalado, firmado y dedicado. Gracias Carlos, gracias Jorge.
El domingo concluyó el segundo encuentro. Un
último paseo por el pabellón nº 8, y una comida suculenta fueron la despedida. Más tarde en el tren pude disfrutar de una conversación con nuestro carcelero favorito recién galardonado por su ya extensa trayectoria en la divulgación de este medio tan nuestro y querido.

viernes, 29 de mayo de 2009

27º Salón Internacional del Cómic de Barcelona


29 de Mayo al 1 de Junio de 2009. Fira de Barcelona, Montjuïc.

No, hoy no les hablaré de un cómic sino de una de sus manifestaciones, un salón. Este próximo fin de semana se celebra en Barcelona uno de los acontecimientos más importantes en nuestro país. Cuando lean estas líneas estaré a punto de marcharme. La experiencia, les aseguro, merece la pena. El Salón Internacional del Cómic de Barcelona es impactante. Se celebra en el pabellón número 8 de la feria de la ciudad condal. Sus 17000 metros cuadrados albergan más de cien expositores profesionales y una treintena de expositores de fanzines. Nadie falta. La lista de novedades quita el aliento. La cantidad de visitantes en estos cuatros días se estima que será cercana a los 100.000, cifra que se consolidó el año pasado. Los números son de vértigo. Si a eso le añadimos una docena de exposiciones, numerosas actividades, como charlas, conferencias, presentaciones, mesas redondas, una lista interminable de autores invitados y una sucesión en los stands de las editoriales de firmas y dedicatorias sin descanso la diversión está garantizada. Destacar la presencia de los autores americanos Mike Mignola, creador de Hellboy, Scott Mcloud, Jim Lee y Jim Starlin. De autores europeos fundamentales como François Bourgeon, David B., Gipi, Philippe Francq y Nicolas Wild. Y por supuesto de los autores españoles, Carlos Giménez, Pascual Ferry, Daniel Torres, Juanjo Guarnido, Miguel Gallardo, Pablo Auladell, Jorge García, Pedro Rodríguez, Fermín Solís, Paco Roca, David Rubín por mencionar algunos. Las exposiciones más atractivas para el publico serán: la dedicada a la relación del cómic con el fútbol, Viñetas en fuera de juego, la de Batman en Barcelona, la de Esther y sus mundos, la de Jim Lee y la de Victoria Francés. Aunque les soy sincero, las que espero con más interés son las dedicadas a los ganadores de los premios del año pasado, y sobre todo, las de Gipi y Pascual Ferry. Además, las actividades paralelas son increíbles. Las V Jornadas de Cómic que se organizan en la Fnac Triangle tendrá como cierre el viernes 29 una sesión de firmas con la presencia de cuarenta y cinco autores. La Filmoteca de Catalunya proyectará un ciclo dedicado a las adaptaciones cinematográficas más significativas basadas en cómic. Si no me creen, visiten www.ficomic.com. Les espero en el Saló. No falten.


© Pedro F. Navarro, 2009

(Columna Noveno Arte publicada originalmente en el periódico 30 Días en mayo de 2009)

martes, 19 de mayo de 2009

La montaña mágica


La Montaña Mágica. Jiro Taniguchi. Ponent Mon. Cartoné. 72 págs. Color.

¿Recuerdan dónde perdieron el niño que fueron? ¿Recuerdan los olores de las estaciones cuando el barro les manchaba las rodillas? ¿Recuerdan las interminables tardes de juegos? Jiro Taniguchi (Tottori, 1947) es un autor atípico en Japón, no realiza sus historietas con la finalidad de ser productos de consumo, en sus trabajos hay una búsqueda, un estudio si quieren, de los sentimientos. Sus personajes nos hablan desde el fondo de sus corazones, nos hacen participes de sus vivencias, y nos hacen sentir. El papel se torna carne y Taniguchi nos deleita obra tras obra con personajes creíbles que adquieren vida conforme transcurren las viñetas, conforme avanza la historia. Cuando Jiro era aprendiz en el estudio de su maestro, el manga, el cómic en Japón, vivió una explosión temática, dejó de ser un reducto para convertirse con los años en un gran abanico de temas. Nuestro autor comenzó a devorar aquellas historias diferentes. En una librería extranjera de Ginza, en Tokio, hizo un descubrimiento que marcaría su vida y su forma de entender la historieta: el cómic europeo. “La nitidez del dibujo y la claridad de la composición eran nuevas para mí en aquellos álbumes. […] Pese a que no entendía los diálogos, sólo con mirar imágenes ya disfrutaba de la lectura, que además se editaban en formato grande, a color, con tapas duras… cosas todas impensables en Japón”. Aquello sucedió hace 35 años. Cuando hablamos de Taniguchi, acabamos diciendo que este autor es el más europeo de todos los japoneses. Sabemos el por qué. Casterman, una importante editorial, publica los trabajos de este autor en Francia. Le ofrecieron la posibilidad de poder realizar un cómic con formato europeo. Taniguchi aceptó el reto. “Mi sueño se hizo realidad”. Y todos sentimos que, de alguna forma, el círculo se cerraba. La montaña mágica fue el resultado. Es 1967, en Tottori, un niño de once años, Kenichi, huérfano de padre, se enfrenta a una despedida que no desea. Su madre debe ser ingresada en un hospital para ser operada. Siente un terrible peso en su ser. No sabe expresarlo. Es verano, son vacaciones, se refugia en una montaña cercana donde descansan las ruinas de un antiguo castillo. La fantasía y la realidad se dan la mano en esta historia y nos llevan hasta esos años olvidados de infancia, hasta ese tiempo perdido que no podemos recuperar…


© Pedro F. Navarro, 2009

(Columna Noveno Arte publicada originalmente en el periódico 30 Días en abril de 2009)

jueves, 14 de mayo de 2009

La crisis de los 40


El pasado lunes estuve en el ciclo La Crisis de los 40, una serie de lecturas dramatizadas que se está celebrando en la SGAE de Valencia. Paso a dos de Pedro Montalbán Kroebel es la que tuve la suerte de ver. Interpretada por los actores Jerónimo Cornelles y Vicente Arlandis de manera impecable e incontestable. Me gustó. Mucho. La verdad. Me sorprendió, no sólo por el trabajo actoral, sino por el elegante trazo del diálogo, su sonoridad, su paso dulce, su tempo contenido. Les aviso, el próximo lunes 18 a las 19:30h, podrán asistir a la lectura dramatizada de Donantes del autor Antonio Cremades. Será interpretada por los actores Juan Mandli, Pep Ricart, Pilar Almería, Jerónimo Cornelles, Ana Cediel y Lola López. Un autentico lujo. Todo un festín teatral. Conozco la obra y a su autor. Sin lugar a dudas les sorprenderá. Además, en breve, realizaré un seguimiento en este pequeño rincón virtual de la trayectoria de Antonio Cremades.

domingo, 10 de mayo de 2009

Las serpientes ciegas


Las Serpientes Ciegas. Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí. BD Banda. Cartoné. 72 págs. Color.

Overtura. New York, 1939. Un recién llegado se enciende un cigarro sobre la azotea de un edificio. Escuchamos sus pensamientos. “Me han encomendado la misión de encontrar a un hombre que incumplió un pacto. Y en eso consiste mi trabajo: en capturar a los insinceros para hacerles ver que no se puede dar en vano la palabra propia”. Felipe Hernández Cava (Madrid, 1953) y Bartolomé Seguí (Palma, 1962) nos ofrecen una impresionante historia con tintes de serie negra aderezada por una suerte de venganza nacida en pretéritos encuentros y desencuentros ideológicos entre los personajes que desembocará en un enfrentamiento durante la batalla del Ebro en el transcurso de la Guerra Civil española y culminará en el New York de 1939. No en vano esta obra, publicada originalmente en Dargaud, acaba de recibir sendas nominaciones del Saló del Cómic de Barcelona. Mejor obra y mejor guión de autor español. Aunque a titulo personal me resulta una injusticia que el trabajo de Seguí haya quedado huérfano de una más que merecida nominación a mejor dibujo. Estamos ante uno de los cómics del 2008. Y duele este olvido.
Tras apurar el cigarro y arrojar la colilla, el recién llegado desciende a la calle y comienza su búsqueda. Ben Katchor es su objetivo. Sabe que tiene un único amigo en la ciudad: Red. Regenta una pensión. Allí se alojará, allí le esperará. Ben se adueña de la voz narrativa, busca a Curtis Hanson, es su hombre, aunque su desesperación se tornará en rabia cuando se encuentre ante su tumba, la fecha es falsa, sabe que es otra de las mentiras de Hanson. A partir de entonces el recuerdo se alterna con la búsqueda, navegamos las vidas y los recovecos de Ben y Curtis, y la venganza, latente, parece un modo de alargar la vida. La narración de Cava, fluida, es llevada con mano de hierro en una historia donde lo que no se cuenta adquiere un sentido y toma cuerpo con el paso de las viñetas cuando el resorte final sorprende por inesperado y audaz. El dibujo de Seguí elegante en el trazo, en la composición, no deja de brillar hasta la última plancha con meritos propios de orfebre, dando carne a un New York creíble, a unos personajes vívidos y acompañados por un color lleno de coherencia. No caigan en el error de perdérselo.

© Pedro F. Navarro, 2009

(Columna Noveno Arte publicada originalmente en el periódico 30 Días en marzo de 2009)

domingo, 3 de mayo de 2009

Los Vaqueros

Al igual que el año pasado, la Asociación Cultural La Jira de Aspe nos solicitó para su revista anual una historieta. Como saben, realizamos en la anterior edición una página: La Aduana. Pueden verla aquí. La historieta gustó y nos pidieron otra. Esta vez se amplió el espacio y hemos podido disfrutar de dos páginas. Se tituló Los Vaqueros. Es una historia homenaje a una de las Jiras más destacadas de finales de los años 50. Para poder reconstruir aquél jueves de 1956 hablamos con dos personas que lo vivieron. Tras esta pequeña recapitulación de datos nos dimos cuenta que no queríamos que se quedara sólo en el retrato social. Así, utilizamos de nuevo los mismos personajes de La Aduana continuando su historia. El cómic resultante, desde luego, ha tomado un volumen inesperado. Los Vaqueros apareció en la revista El Último Jueves nº13 en marzo de 2009. El dibujante fue Miguel Ángel Díez. Su trabajo, como siempre, es maravilloso. Aquí abajo les dejo un par de viñetas de muestra de Los Vaqueros, espero les guste.



© Pedro F. Navarro, 2009, por el guión.
© Miguel Ángel Díez, 2009, por el dibujo.