martes, 4 de abril de 2017
Piratas
Este año he vuelto a la revista El Ultimo Jueves de la Asociación Cultural La Jira de Aspe publicando un nuevo cuento ilustrado. Piratas es mi última colaboración para dicha revista.
Ha sido ilustrado, como todos los anteriores, por Miguel Ángel Díez. La capacidad de Miguel Ángel nunca dejará de asombrarme. En este texto, uno de los elementos más interesantes es la mirada desde el escenario. Y su ilustración capta a la perfección ese juego aportando con su imagen una nueva capa de profundidad. Me gustaría, desde este pequeño rincón, agradecerle al ilustrador su espléndido trabajo.
Este cuento, junto con los anteriores Olvidando, Era la primera vez, y quizás Debajo de la cama son los textos con los que más me siento satisfecho. No hay que olvidar que en esta celebración de tipo carnavalesco el haber conseguido conjugar la realidad con la fantasia ha sido un camino que me está aportando una línea a seguir que resulta de interés.
Agradezco, como siempre, a su director Joaquín Cerdán y al presidente de la Asociación Cultural La Jira Guillermo Soto, el interés demostrado, año tras año, en que estemos presentes en la publicación.
Espero que lo disfruten.
Fue editado en la revista El Ultimo Jueves nº21 a principios del año 2017.
martes, 6 de diciembre de 2016
Premio y libro
El pasado sábado día 3 de Diciembre se produjo la entrega de premios del certamen XVIII Premio Narrativa Géminis 2016 organizado por la Concejalia de Juventud del Ayuntamiento de Aspe del cual he tenido la fortuna de obtener el tercer premio en la categoría de mayores de treinta años con el relato titulado Dos paladas de tierra.
Además se presentó el libro que recopila los premiados en los anteriores certamenes desde el año 2004 al 2015.
En dicho libro se publica el cuento con el que gané la edición del año 2006 Una noche de tormenta que podeis leer aquí.
Os dejo un extracto del inicio del cuento Dos paladas de tierra que será publicado el próximo año en el libro que recopile los premios de 2016:
Dos paladas de tierra
Cuando escuchó las dos paladas de tierra, Esteban recordó la mañana de su
marcha: el sol caía plano y los trigos de balanceo se torcían. Era un día de
viento. A la carreta le chirriaba el alma y el caballo parecía una sombra. Iba
agazapado en una esquina entre la simiente y los restos de frutos aplastados
que oscurecían las juntas de metal y le hacían aflorar un tufo a podrido. Se
escondía de su náusea, del olor de vómito que cubría su piel, de su falta de
vello. Su padre, al nacer, lo sostuvo en alto entre dos dedos. Esto no puede
ser hijo mío, se decía. Tenía la apariencia de una lagartija lechosa de las que
se confunden en la piedra de los pozos y sintió deseos de aplastarlo contra la
pared.
La estación de tren quedaba a media jornada. Su padre llevaba la carreta.
Sabía Esteban de la alegría que tenia, no por las tonadillas que silbaba o la
sonrisa a destiempo sin mirar nada, sino porque el tren se lo llevaría ordenado
por aquel telegrama, y se agarraba a su saco, y le volvían los recuerdos de
padecimientos, hambre y palos, y no podía más que sentir nostalgia de perro
apaleado. Ya lo echaba en falta, y sintió una arcada removerse en sus
intestinos, subir por su esófago, y al abrir la boca le sacudió un golpe seco
de aire putrefacto, y llegó la angustia, y un sabor de tierra quemada en la
saliva. Inevitable, fue la palabra que bailaba en sus entrañas y le producía
gases de incontinencia.
© Pedro F.
Navarro, 2016
Quisiera agradecer desde este humilde rincón su implicación a todas las personas que han participado en la gestión y organización de este premio. Sin dudas, este veterano certamen es una apuesta por la cultura en estos tiempos de desierto.
jueves, 6 de octubre de 2016
El Viaje del Héroe en Star Wars
El pasado sábado 24 de Septiembre de 2016 colaboré en la presentación del libro El Viaje del Héroe en Star Wars. Mitología, Cine y Ciencia Ficción (Editorial Amarante) de Manuel Benítez Bolorinos, doctor del departamento de Historia Medieval de la Universidad de Alicante, junto con el escritor Pedro Juan Galipienso y el dibujante Miguel Ángel Díez que tuvo lugar en el Teatro Wagner de Aspe. Como anécdota contarles que contamos con la presencia del mismísimo Lord Darth Vader.
Les dejo imágenes y un extracto de la misma:
Quedo agradecido al Teatro Wagner, a José Manuel Mula y a todas las personas que hicieron posible la presentación, así como a Manuel Benitez Bolorinos y Radio Aspe por las imágenes.
Les dejo imágenes y un extracto de la misma:
Permítanme que vaya hacia atrás en el tiempo y les explique como ha
llegado Manuel Benítez hasta aquí. Hace ya veinte años apareció un fanzine, que
tuve la suerte de hacer junto con el dibujante Miguel Ángel Díez; en las
presentaciones, Manolo, nos sorprendió indicándonos que escribía cuentos y
relatos. El siguiente fanzine que realizamos contó con una separata dedicada a
la gente que conocíamos que escribía en aquella época. Fue la primera vez que
le leí.
Luego hubo, hace unos años, un encuentro de escritores aspenses, y ahí nos volvimos a reunir de nuevo, formando un núcleo más fuerte. A partir de ese momento comenzamos una tertulia literaria que felizmente ha acabado siendo una reunión de amigos donde cualquier tema tiene cabida, donde hablamos tanto de lo divino como de lo humano. Mas tarde en 2011 Manolo pudo cumplir uno de sus sueños más deseados, como les decía hace un momento, el de poder publicar su primera novela “El Extraño”. Pero sigamos avanzando en el tiempo. En 2013, Manolo nos habló en la tertulia de Joseph Campbell, un mitólogo y escritor estadounidense, de su libro El héroe de las mil caras donde se hablaba del monomito, también llamado el viaje del héroe, que es un patrón básico narrativo hallado en muchos relatos en distintas épocas y en diferentes culturas.
Luego hubo, hace unos años, un encuentro de escritores aspenses, y ahí nos volvimos a reunir de nuevo, formando un núcleo más fuerte. A partir de ese momento comenzamos una tertulia literaria que felizmente ha acabado siendo una reunión de amigos donde cualquier tema tiene cabida, donde hablamos tanto de lo divino como de lo humano. Mas tarde en 2011 Manolo pudo cumplir uno de sus sueños más deseados, como les decía hace un momento, el de poder publicar su primera novela “El Extraño”. Pero sigamos avanzando en el tiempo. En 2013, Manolo nos habló en la tertulia de Joseph Campbell, un mitólogo y escritor estadounidense, de su libro El héroe de las mil caras donde se hablaba del monomito, también llamado el viaje del héroe, que es un patrón básico narrativo hallado en muchos relatos en distintas épocas y en diferentes culturas.
Conocía
a Joseph Campbell, porque había leído libros sobre creación de guiones y siempre
encontré en ellos la referencia de la estructura narrativa llamada el viaje del
héroe. Manolo nos dijo en ese momento que estaba preparando una conferencia
para el Curso de pensamiento y cultura, Tras las puertas de Tannhäuser de la Universidad de
Alicante que se iba a celebrar en junio de ese mismo año 2013. Unos meses
después pude asistir a su conferencia dentro de aquellas jornadas, La llamó: El
Viaje del Héroe en Star Wars. Trilogía de la Caída. Trilogía de
la Redención. Quedé
pasmado. Dos temas en apariencia dispares. Por un lado la conocidísima saga galáctica,
por otro la estructura narrativa del monomito. Encajando a la perfección.
Manolo los engranaba llegando a una conclusión sobre quién ostentaba realmente
el protagonismo en la saga cinematográfica. Me dejo de piedra. Era un material
muy potente. Era un punto de vista distinto de todos los que podíamos conocer
de Star Wars. Un poco más tarde el anuncio de la nueva película hizo que Manolo
se enfundara el mono de faena y transformara esa conferencia inicial en el
libro que hoy estamos presentando.
La narrativa de
Manolo ofrece diversos estadios de lectura y en todos ellos, según el lector y
su grado de implicación, existen suficientes elementos como para que nadie
salga defraudado de la lectura de cualquiera de sus libros. Esta característica
poliédrica de su obra es un ejemplo del compromiso artístico de su autor, ya
que cada una de sus trabajos encierra una visión del mundo y de los mecanismos
que lo mueven. Bien sean textos históricos, de ciencia ficción o un ensayo.
© Pedro F. Navarro,2016
viernes, 29 de julio de 2016
Fuga de la muerte
Fuga de la muerte. Fidel Martínez.
Col. El cuarto oscuro nº5. Edicions de Ponent. Cartoné.
124 págs. B/N (2016).
A Paco Camarasa, que hizo posible
éste y tantos otros tebeos.
Max (Francesc Capdevila, Barcelona, 1956) comentaba que uno de los
inconvenientes que tenia la historieta para ser tenida en cuenta como un objeto
intelectual de validez contrastable era la densidad del contenido. Es decir, la
historieta es un medio en el que dicha densidad es uno de los objetivos a conseguir
para que sea vista como algo válido, generando artefactos de profundidad viable
que puedan ser tenidos en cuenta en ámbitos académicos. De ahí que sorprendan
obras y trabajos a la gente ajena a nuestro medio cuando se consigue.
La primera sensación que se tiene al inicio de la lectura de Fuga de la muerte de Fidel Martínez (Sevilla, 1979) es de
admiración por la capacidad del autor sevillano para conseguir una obra densa y
profunda. Tiene un hondo calado, atravesada por un aliento poético en cada
gesto de su tinta resquebrajada, aturdida quizás, de negro contra el blanco de
la página. Dolor y sinrazón: las viñetas de Fidel duelen en lo más íntimo. Su forma de expresarse a través del
pincel nos retrotrae hasta el expresionismo alemán de Amanecer de F. W. Murnau o de Doctor Mabuse de Fritz Lang,
aunque quizás la relación más directa sean las xilografías del belga Frans Masereel. Y no por conocida la
historia, la tremenda solución final, el exterminio de los judíos, estamos
vacunados contra su horror. El autor nos transmite toda la angustia, toda la
crueldad de la que es capaz el ser humano, y aquí sí tenemos un punto de vista
original: el de un personaje que ama la cultura alemana y se sorprende, se
hiere incluso, al ver como toda esa amada cultura de elevada belleza es capaz
de llegar a mostrar una crueldad tan terrible, tan deshumanizada, tan fría y
tan sistemática.
Fuga de la muerte es un vuelo rasante por la biografía
del poeta Paúl Celan, contado en un
diálogo/enfrentamiento interno por él mismo en el que hablan el hombre que es, con
el joven que fue, y que se inicia la noche de su muerte, poco antes de su
suicidio, por medio de un extenso flashback que recorre todo el libro.
Paúl Celan, tuvo una educación germánica
arraigada en su ser por una madre que se la inculcó y a la que adora. Con la
aparición del nazismo, mira el abismo y se da cuenta que el leguaje y la
cultura en la que él ha crecido, en la que él se ha educado, en la que él se
expresa, es capaz de generar un horror incomprensible que le hace dudar de sus raíces,
y por tanto, de su cultura misma; desposeyéndolo indirectamente de su identidad.
De ahí la lucha interna del poeta, su fuga de si mismo, y lo imposible de su
consecución.
Su amada Czernowitz,
su ciudad natal, crisol de culturas, es sistemáticamente pisoteada por los
poderes absolutos emergentes de la época. Primero los rusos, luego los
alemanes, sus habitantes son zarandeados, masacrados y mutilados por los
diferentes ejércitos que les invaden. No quedan indemnes, y también se dan
cuenta de que no existen las utopías, aunque en un principio parte de la
población las acepte y abrace. Y la propia piel de la ciudad y sus habitantes,
es la representación del poeta que mira incrédulo lo que está sucediendo sin
poder evitarlo. Y poco a poco, llegará a la convicción de que el acto más
subversivo contra toda esa barbarie no es otro que la supervivencia. Aunque
quedará herido de muerte para toda su vida, tambaleándose en un puente sin
poder fugarse de si mismo ni de su destino.
Qué difícil es relatar una biografía, y créanme lo digo por
experiencia, ya que la historia que hay que verter y transformar no es un
artefacto narrativo y hay que adaptarlo al medio al que se quiere trasladar. En
estos casos lo más importante es la voz. Fidel
Martínez genera un dialogo/enfrentamiento que otorga al cómic una frescura
y una lucidez que nos hace atravesar/caminar sus páginas sin ahogo ni
cansancio. Nos descubre una trayectoria poética no muy conocida por el público
general y nos acerca a una de las figuras intelectuales más relevantes del siglo
pasado.
Uno de los rasgos estilísticos de Fidel es la ausencia de fondos en muchas de las viñetas, lo cual provoca
una mayor expresividad, si cabe, en los rostros de los personajes. No son
rostros dibujados en cadena, si no que se trata, es la capacidad que tiene el arte
del autor, de personajes con rasgos reales que dota a la obra de una mayor
capacidad de expresión consiguiendo transmitir con dichos rostros un sin fin de
sensaciones y de emociones, además de uno de los efectos más devastadores en un
artefacto narrativo: la verdad. Todo nos
resulta creíble, nos atrapa la capacidad inmensa del ser humano para la
autodestrucción. El pincel rasgado, la viñeta inundada de blanco, los
personajes a contraluz, la vida interrumpida, la sinrazón de la existencia, la
imposibilidad de huir de uno mismo, nos embarga y nos seduce durante la
narración llevándonos por unos parajes culturales ajenos que nos acaban
seduciendo.
La dualidad de la amada/mujer en Paúl Celan está brillantemente relatada por el autor en los personajes de su madre y de su
novia creando dos ejes narrativos que vertebran parte de la obra y de los que
surgirá la obra poética del protagonista.
La madre la asocia el poeta a Sulamita del Cantar de los
Cantares, resulta paradójico, ya que Celan
aprende a amar la lengua alemana con ella. Es una mujer inalcanzable, únicamente
es posible amarla con la palabra. Es quién le enseña a querer la poesía y quién
le prende el germen de la creación. La novia, Margarete, la asocia el poeta a la joven amada del protagonista de
la novela Fausto de Goethe, el cual vende su alma al diablo
para obtener su amor incondicional. Aunque la ama brevemente, es el detonante,
el punto de inflexión donde comienza a brotar la verdadera poesía de Celan. Fidel representa este momento en una viñeta maravillosa donde
entrevemos el rostro de Margarete
junto al texto “y a partir de ella tomó
su forma el poema”.
Todesfugue, nombre original del poema de Paúl Celan no lo
encontraremos en el cómic. Tan sólo su primer verso: “Negra leche del alba...” Que
nos empuja a abalanzarnos sobre una obra poética controvertida, necesaria, y
por desgracia, actual.
Duele el arte de Fidel
Martínez, un dolor necesario para comprender la barbarie del pasado, para
evitar su repetición. Es Fuga de la
muerte un libro valiente, y necesario en esta época de trastornos y
carencias donde estamos refugiados en “zonas de confort” artificiales e
impersonales.
© Pedro F.
Navarro, 2016
miércoles, 20 de julio de 2016
Identidades
Este verano he podido continuar con aquel sueño que les contaba no hace mucho. El poder trabajar en un proyecto con el ilustrador Miguel Ángel Díez y mis compañeros de tertulia: Manuel Benítez Bolorinos, Antonio Cremades y Pedro Juan Galipienso. Parte del colectivo autoral La taberna del Ñu azul vuelve a reunirse para una nueva entrega de lo que parece se va a convertir en una serie que aparecerá cada dos años.
Identidades es un juego literario, como hace dos años lo fue Umbrales. La premisa de este año ha sido la de realizar textos que jueguen con las identidades y las voces narrativas teniendo plena libertad para su creación.
Cada relato ha sido ilustrado por Miguel Ángel Díez. Cada bloque dibujo-texto ha ocupado dos páginas de la revista. Además, Miguel ha realizado una portada-índice homenajeando al colectivo La taberna del Ñu Azul. Al seguir con el mismo personaje que hace dos años ha creado una imagen tipo para que las diferentes entregas, la pasada y las futuras, tengan una continuidad estilistica.
Reseñarles que en este número se incluyen tres ilustraciones a doble página de Miguel Calatayud acompañadas con un texto de Emili Teixidor.
Identidades ha sido editado en la revista La Serranica nº 52 en Julio del año 2016.
lunes, 11 de julio de 2016
Los dientes de la eternidad
Los dientes de la eternidad. Jorge
García y Gustavo Rico.
Norma Editorial. Cartoné. 219 págs. Color (2016).
Tras una larga espera volvemos a retomar el periplo de
Gylfi, con su búsqueda e intento de
robo de la inmortalidad, con sus manzanas y con su traición a cuestas. Han
pasado cinco años desde que conocimos la primera parte de su aventura cuando llegaba
a caballo al Ásgard y entraba en el
pabellón del Valhalla. Todos los
presagios y los acontecimientos nos daban a entender el inminente Ragnarok de los dioses, y nuestro
personaje iba a ser un involuntario espectador de esa caída y del fin de todo
lo conocido. Ya desde la primera plana el narrador nos avisa: “Son dioses, son invencibles y, sin embargo,
van a morir”.
Jorge García (Salamanca, 1975) y Gustavo Rico (Barcelona, 1977) comenzaron este trabajo hace más de una
década y al fin culminan su larga travesía. Conseguir publicarlo les ha costado
lo indecible. En una reciente entrevista comentaban que habían propuesto la
publicación a cerca de ciento veinte editoriales y que, bien el silencio, bien
la negativa les hizo un daño psicológico de importancia. Recuperados, siguieron
sin cejar en el empeño hasta que el proyecto llegó a las manos de Luis Martínez, editor de Norma Editorial, que apostó de forma personal
e incondicional por la obra.
Las mitologías son espejos, los
elementos comunes se miran unos a otros. Si una historia funciona ¿por qué no
adaptarla al nuevo panteón emergente? Y así tenemos a un Loki bajo un castigo que recuerda poderosamente a otros castigos a
mortales o dioses en los que un círculo cerrado de circunstancias hace que sea
eterno y repetitivo: un eterno retorno. Y claro, el primer presagio, es el
fallo de ese círculo que conlleva la liberación del mal. El fin del mundo es un
recurso vigente en todas las mitologías y religiones. El ser humano necesita
conocer el fin de las historias y de la vida, saber como acaba todo, no somos
capaces de asumir una mitología o una religión sino está cerrada, y por tanto, de
esta forma, sin saberlo conscientemente, entendemos que está bien narrada, que
es creíble. De ahí que no haya mitología o religión que no tenga su particular
final de todo lo conocido.
Jorge García nos propone un guión basado en cartuchos de texto de
apoyo donde una voz de tono fantasmal nos va declamando la narración. Junto con
el uso del presente de indicativo, todo sucede al momento, consigue que la lectura
sea intensa y que la voz nos atrape y atraiga. Dice Pablo Auladell en el prólogo que se trata de una voz que no está
acartonada sino que es actual, y que, por tanto, nos parece aún más real si
cabe, una perfecta narración de transmisión oral, de escuchar/leer, no teniendo
la apariencia de una invención, sino la de un hecho que realmente está ocurriendo,
una sensación de verdad que otorga una fuerza inusitada a la historia. Micharmut coincidía con esta sensación
de verdad que emana la obra e indicaba en el prólogo de la primera edición que
el lector debía estar preparado “a que un
copo de nieve se pose en sus cejas. O a que el ramalazo de una palabra lo
petrifique”.

Jorge García comenzó a
escribir este trabajo tras la lectura del texto La alucinación de Gylfi, fue el principio, poco a poco, otros
textos fueron cayendo en sus manos y siendo asimilados por su mente. La
redención, tema recurrente en sus otros trabajos, vuelve a aparecer y a
manifestarse en un personaje traicionero como Gylfi. No concibe García
la redención sin la traición previa del protagonista. Asimismo, cada personaje
tiene una voz propia, con elementos de articulación diferentes, lo que nos lleva
a encontrarnos durante la lectura con un bestiario de personajes/voces creíbles
y con identidad propia. Este es, sin lugar a dudas, uno de los aciertos fundamentales
de esta obra y el que otorga esa “verdad”
que percibimos en su lectura.
La calidad del trabajo no desmerece
en nada a la primera parte ya publicada, elegantemente retocada y reelaborada
para esta edición, y sí que mantiene un
nivel ascendente que eclosiona, en mi opinión, a partir del inicio de la
batalla y de la aparición de Thor, con
esa increíble imaginería que posee el dibujante haciendo de un personaje tan
manoseado, una revelación: recreándolo fresco y nuevo.
Gustavo Rico con este trabajo se incorpora, si no lo había hecho
ya, a la estela dejada por Guy Peellaert
con su Las aventuras de Jodelle, a la de Miguel Calatayud con su Peter
Petrake y sus Los 12 trabajos de
Hércules, y permítanme que le incluya, al italiano Mattotti con esa capacidad para la imagen-concepto que tan bien está
trabajada en este cómic.
Gustavo usa planas con distintas profundidades narrativas, páginas
que debido a la repetición simétrica del dibujo parecen crecer o elevarse por
encima del papel. Usa la imagen como un eco, y la percepción que tiene el
lector es que el dibujo tiene sonido, y ese eco parece explotar en el tímpano con
la lectura produciendo un encogimiento, una sensación de pequeñez ante el
abismo de la imagen. Los fondos consiguen generar distintas atmósferas
dependiendo del efecto que se quiera inocular en cada momento. Muestra la
grandeza de los dioses, que imagen tan poderosa la de Odín, con pocos elementos, y la ruindad de Loki con una sonrisa irónica. Apabulla en las dobles páginas, sobre
todo en las que da inicio a la batalla. Nos hace tragar saliva y tener anudada
la garganta.
Y el final de la obra, con la
fantasía hundida en el corazón, con la tumba que rebosa cadáveres, se encoge el
alma del lector. Un final de finales.
Jorge García y Gustavo Rico
han realizado una de las obras del año, arriesgada y valiente, huyendo de modas
y lugares comunes, siendo diferente, y por tanto con entidad propia, es decir,
los ingredientes con los que se forjan los clásicos.
© Pedro F. Navarro, 2016
viernes, 1 de julio de 2016
Noveno Arte, vol. 2
Tras pensarlo, al fin me he decidido, voy a recuperar la columna Noveno Arte.
Esta columna, originalmente, aparecía en un periódico con la intención de recomendar cómics por medio de unas reseñas de unas cuatrocientas palabras.
A partir de ahora, sin tener una cadencia periódica, la retomaré e iré subiendo nuevos contenidos en este blog.
Será un vehículo de expresión personal con la intención de recomendar obras que, en mi opinión y desde mi punto de vista, tienen y aportan calado y relevancia al cómic.
Espero que les interese.
miércoles, 6 de abril de 2016
Olvidando
Este año he vuelto a la revista El Ultimo Jueves de la Asociación Cultural La Jira de Aspe publicando un nuevo cuento ilustrado. Olvidando es mi última colaboración en dicha revista.
Ha sido ilustrado, como todos los anteriores, por Miguel Ángel Díez. Una vez más me regala este magnifico dibujante una nueva imagen, donde, como en las anteriores, se respira un hálito poético que envuelve el texto y nos entrega una nueva mirada. Me gustaria, desde este pequeño rincón, agradecerle al ilustrador su espléndido trabajo.
Este cuento, junto con el anterior Era la primera vez, y quizás con Debajo de la cama son los textos con los que más me siento satisfecho. Mezclar en una fiesta de tipo carnavalesco la realidad con la fantasia creo que es el camino por el que voy a seguir en mis futuras colaboraciones.
Agradezco, como siempre, a su director Joaquín Cerdán y al presidente de la Asociación Cultural La Jira Guillermo Soto, el interés demostrado, año tras año, en que estemos presentes en la publicación.
Espero que lo disfruten.
Fue editado en la revista El Ultimo Jueves nº20 a principios del año 2016.
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